Esa chica de melena ondulada y despeinada, llevaba tiempo queriendo sentirse viva. Iba en un coche azul marino metalizado con gente que apenas conocía de unos días, vestida con su polo amarillo, chaqueta a juego del vehículo, vaqueros pitillo y Converse. Se sentía acalorada, por lo que preguntó por señas a la casi desconocida que iba sentada a su lado en la parte de atrás, con las gafas en la punta de la nariz, si podía abrir la ventanilla. Así lo hizo, mientras pasaban por un camino flanqueado por árboles y suelo repleto de hierba verde, cosa que en su país era bastante inusual. En ese momento entró una ráfaga de aire fresco y la chica pudo respirar. Después de una semana, o mejor dicho, quince años se sintió viva como pocas veces lo había hecho. Y sonrió.


Lilauzer.

martes, 22 de junio de 2010 en 7:07

1 Comment to " "

Francia, Margeaux y la chica de melena ondulada...no se..., tú? ¡Pues claro que tú!¡Quién si no?
Esta es una especie de ampliación de una antigua entrada tuya en la que decías los momentos en los que te has sentido viva ¿a que sí?
Te estoy imaginando preguntándole por señas si podías bajar la ventanilla xD
Bueno pues ya te he comentado. Adióss

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