Eran las doce y algo de la mañana de un domingo cualquiera de agosto. Mis padres me obligaron a ir al museo con mi hermana y ellos. No es que me muriese de ganas por ir, pero no tenía otra cosa mejor que hacer. Iba vestido con mi atuendo normal de pantalones, camiseta y zapatillas negras. Aparte de que me gustaba ir de esa guisa, no era un tipo que atrajese a las chicas, ni si quiera con otra ropa. Siempre me juro que cambiaré. Que me importará menos lo que piensen de mi. Que pasaré de la gente. Por supuesto, nunca consigo mi objetivo. Pienso demasiado. Comenzamos viendo los objetos expuestos en la sala. La guía iba explicando la historia pieza a pieza. De repente, noté que alguien me miraba. Me giré disimuladamente y vi a una chica de unos diecisiete años con sus ojos fijos en mi pelo largo recogido en una coleta baja. Rápidamente miró al suelo y noté como sus mejillas se ruborizaban. Al cabo de un rato noté como observaba con cara de odio a mi hermana. Supongo que pensó que era mi novia. En mi fuero interno estaba regodeándome y mostré una pequeña sonrisa en mis labios sin darme cuenta. Unos minutos después de la aburrida visita, decidí probar algo a ver si de verdad le interesaba a esa chica. Pasé a otra sala, en la que tenía la visibilidad justa para verla, pero en la que ella no me veía. Pasaron unos segundos y vi que miraba a su alrededor hasta que me moví un poco, me vio y apartó la mirada. "Por favor, no empieces, solamente es una chica, a la que probablemente no volverás a ver nunca". No podía dejar de mirar sus ojos. Sus pecas. Su sonrisa. Y por lo visto, ella tampoco podía dejar de mirarme a mí. A la una y media, acabó la visita y la perdí de vista. La busqué durante un rato en el museo, no quería marcharme sin contemplarla por última vez. Cuando salimos a la calle, me puse las gafas de sol y mi mejor cara de normalidad fingida. Entonces, volví a notar unos ojos fijos en mí. Miré y era ella. Sentada en la parada. La última vez que la vi, se subía a un autobús. Me juré por enésima vez algo que sabía que no acabaría cumpliendo. Me juré que la olvidaría.



http://www.youtube.com/watch?v=ivFYVAntpw0

lunes, 22 de agosto de 2011 en 8:13 , 0 Comments