Estoy en una época de cambios, aunque también lo pensaba hace años y mira cómo he acabado. Después de dejar a gente querida atrás y de creerme más madura que la mayoría, me di cuenta de que lo que pensaba se alejaba mucho de la verdad. Las situaciones en las que tienes que elegir un camino u otro me sacan de quicio, pero más me saca de quicio tener que elegir obligatoriamente uno de ellos. Y viene la ansiedad y las inseguridades. Inseguridades que no me dejan vivir. Es cierto, que yo no sería yo sin mis inseguridades, pero qué bien estaría poder respirar y pensar que quizás esa pequeña piedra en el camino no será tan mala.

jueves, 4 de junio de 2015 en 11:37 , 0 Comments